Molduras en las paredes: ¿están volviendo?
Durante años las molduras se asociaron a pisos clásicos, techos altos y viviendas antiguas. Sin embargo, han vuelto a aparecer en proyectos contemporáneos con una lectura distinta: más sencilla, más geométrica y mucho menos recargada.
De elemento clásico a recurso arquitectónico
Las molduras actuales no tienen por qué incluir ornamentación compleja. Muchas veces son perfiles rectos que crean marcos, ordenan una pared o acompañan la proporción de una estancia.
Pintadas del mismo color que el muro, pueden aportar relieve sin introducir más tonos. El resultado funciona especialmente bien en salones, dormitorios, recibidores y pasillos amplios.
La proporción lo cambia todo
Una moldura demasiado pequeña en una pared muy grande puede perderse. Una composición excesiva en una habitación pequeña puede recargar. Antes de instalarla conviene estudiar altura de techo, anchura de la pared, posición de puertas y mobiliario.
En viviendas con techos altos, las molduras ayudan a reforzar la verticalidad. En espacios más bajos funcionan mejor diseños sencillos, con menos divisiones y líneas más ligeras.
No hace falta vivir en un piso modernista
También pueden integrarse en casas contemporáneas. Una pared con molduras suaves detrás de un sofá, un cabecero o una consola puede convertirse en un fondo interesante sin depender de cuadros o revestimientos adicionales.
Combinadas con iluminación indirecta, madera natural y colores neutros, pueden crear un ambiente actual y elegante.
¿Molduras de yeso, madera o materiales ligeros?
Existen diferentes soluciones. Las molduras tradicionales de yeso ofrecen un acabado muy integrado, mientras que los perfiles ligeros facilitan instalaciones más rápidas. La elección depende del soporte, el acabado deseado y el tipo de reforma.
Lo importante es que el resultado parezca formar parte de la arquitectura y no un elemento añadido sin relación con el resto del espacio.
También ayudan a ordenar visualmente
Una composición bien diseñada puede centrar una televisión, enmarcar una zona de comedor o equilibrar una pared muy larga. Incluso puede utilizarse para integrar puertas o dar continuidad a diferentes planos.
En Reformas Guimerà nos gusta valorar estos recursos dentro del conjunto del proyecto. Una moldura puede quedar muy bien, pero tiene sentido cuando acompaña la escala de la vivienda, la iluminación y los materiales elegidos.
¿Es una moda pasajera?
Las versiones más decorativas pueden responder a tendencias concretas, pero las molduras forman parte de la arquitectura interior desde hace siglos. Lo que cambia es la forma de interpretarlas.
Cuando se utilizan con proporción y sencillez, pueden envejecer mejor que soluciones excesivamente vinculadas a una moda puntual. La pregunta no es tanto si están volviendo, sino cómo incorporarlas para que sigan funcionando dentro de diez años.
Preguntas frecuentes
¿Las molduras hacen que una habitación parezca más pequeña?
No necesariamente. Los diseños simples y del mismo color que la pared pueden aportar profundidad sin recargar.
¿Funcionan en viviendas modernas?
Sí. Combinadas con líneas limpias, madera y tonos neutros pueden resultar muy contemporáneas.
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